disclosure netflix

Es complicado dar con el nombre de intérpretes trans que hayan conseguido papeles de cierto calado en el cine o la televisión de Hollywood. Disclosure, el nuevo documental de Netflix, se ha propuesto acabar con eso. Aunque la imagen de esta nueva producción escogida para promocionarlo ha sido la de Laverne Cox –ampliamente conocida por el papel de Sophie en la serie Orange is the New Black, de la misma plataforma– la nueva producción da voz a otras personas trans que tienen también carreras fructíferas como intérpretes. Directoras, mujeres y hombres que han tenido puestos de responsabilidad en proyectos importantes en la meca del cine comparten, así mismo, sus propias reflexiones y vivencias.

Como viene siendo tradición durante el mes en el que se celebra el Orgullo LGBT en todo el mundo, Netflix apuesta por producciones con marcado carácter reivindicativo y estrena algunas de sus ficciones más gay friendly, como son The Politician o Pose, las escogidas este año.

Lejos de seguir la comicidad de la serie que protagoniza Ben Platt, Disclosure busca poner el foco en el maltrato que la representación de la comunidad trans ha sufrido en las producciones de Hollywood. Hace más de cien años que se empezó a reflejar a este colectivo en la pantalla, siendo muy reciente el momento en el que se dejó de hacer con un ánimo paródico.

No fue hasta 2018 cuando Hollywood se decidió a premiar una producción tan arriesgada como Una mujer fantástica, uno de los hitos que han marcado un cambio de actitud importante para con las personas trans, que ya venía tímidamente intuyéndose con el abrazo de la crítica a series como Transparent o la misma Orange is the New Black. Es por ello que las imágenes de Daniela Vega –protagonista de esta película de Sebastián Lelio– recogiendo el Oscar sirven para introducir y terminar el documental. No solo es que Vega sea una actriz trans con amplia trayectoria en Chile, además llegó desde un país latinoamericano, es una persona considerada no blanca.

Es difícil separar las realidades de las personas trans blancas en Hollywood de la de las personas trans no blancas en Hollywood. Van íntimamente unidas y, al igual que Marsha P. Johnson –una mujer negra transgénero– fue la primera en lanzar las piedras que iniciaron los Disturbios de Stonewall que terminarían, en parte, con los abusos policiales contra la comunidad LGBT de Nueva York en 1969, aquí también es muy importante el camino que han abierto las mujeres racializadas. Esto explica el hecho de que sea Laverne Cox la intérprete que sirve de imagen visible y quien se ha lanzado a producir esta película.

Lilly Wachowski aporta otro punto de vista en Disclosure. La que fuera directora de Matrix comenzó su transición tras el enorme éxito de las películas que protagonizó Keanu Reeves a principios de la primera década de los 2000, lo que supuso un relativo revuelo dentro de Hollywood. Al peso de haber estado tras las cámaras en una franquicia de tal magnitud –lo que casi ponía en entredicho la calidad de cualquier trabajo que llegara después– se sumaba el hecho de identificarse como mujer trans, algo que no era demasiado frecuente tras las cámaras, mucho menos hace dos décadas. Sense8, la exitosa serie que exploraba género y la sexualidad desde un prisma nunca visto en la televisión generalista, consiguió la redención de la realizadora, quien vive ahora una segunda explosión de éxito en el que las suspicacias que provocaba su identidad de género parecen haber desaparecido.

La intervención de Wachowski sirve para introducir la presencia del hecho trans en las producciones de Hollywood mucho antes de que se pudiera hablar explícitamente de ello. A fin de cuentas, la despatologización trans llegó en 2018 –la homosexualidad no dejó de ser considerada enfermedad hasta 1990. Es por todo ello que películas que entonces no podían representar abiertamente al colectivo, lo hacían de una manera soslayada, como las propias Matrix o Victor o Victoria. Ambas son producciones muy alejadas en el tiempo, igualmente valiosas por su simbolismo en cuanto a vivir en un cuerpo con el que su portador no se identifica se refiere.

Aunque muchos puedan ver en Netflix esta publicidad de toda una serie de producciones inclusivas y representativas como una estrategia de marketing, lo cierto es que ha sido una de las pocas plataformas que ha cuidado con mimo sus producciones sobre las realidades queer y LGBT.

Disclosure es un buen ejemplo de ello, pero también lo son A secret love o Circus of Books, otros dos de los estrenos más relevantes del año en estas temáticas. Todas ellas son arriesgadas y tratan hechos hasta ahora silenciados, lo que confirma el buen hacer de la compañía en este ámbito.