Las terapias de conversión o reorientación sexual en Estados Unidos son una de las tareas pendientes del país norteamericano para con los derechos de las personas LGTBI.

Aunque no son originarias del país ni del siglo XX (se remontan a finales del siglo XIX, cuando la homosexualidad aún era considerada una desviación mental, pese a que varios científicos de la época, entre ellos Albert Einstein, firmaran un documento a favor de los derechos de las personas homosexuales), en los últimos años han vuelto a la primera plana debido a multitud de testimonios en primera persona sobre jóvenes que han tenido que sufrir en sus carnes el confinamiento en estos ‘modernos campos de concentración’.

Incluso la popular serie Will&Grace’, en su regreso al prime-time americano, ha abordado el tema, dejando a un lado su particular tono cómico y entregándonos un capítulo memorable y muy dramático.

Aún así, no es un tema que hayamos visto mucho en el cine o la televisión salvo en contadas ocasiones. La más reciente, la película ‘La Mala Educación de Cameron Post‘ con Chlöe Grace Moretz. Hoy en día sigue siendo un tema muy espinoso en el país norteamericano, sobre todo porque son terapias que se centran cada vez más en adolescentes y niños, es decir, menores de edad, y testimonios de torturas son más frecuentes según avanzan los años.

Garrard Conley escribió en 2016 sus experiencias en un campamento de conversión, en el que fue metido por sus propias padres, una familia fundamentalista de Arkansas. Estas terapias se basan en que una persona LGTBI puede cambiar, ya que su orientación sexual es una elección y, por lo tanto, se puede redirigir hacia algo normativo. Joel Edgerton se basa en el libro de Conley para su película ‘Boy Erased’ (literalmente, ‘Chico Borrado’) y solo con el tráiler podemos ver que va a ser una película dura, intensa pero con un hilo de esperanza, protagonizada por Russell Crowe y Nicole Kidman como los padres del protagonista, Lucas Hedges, uno de los actores del momento, nominado al Oscar por ‘Manchester By The Sea’ y que está llamado a ser el líder de su generación, junto con Timotée Chalamet.

Otra de las buenas noticias de esta película es la aparición de Troye Sivan, tanto en la banda sonora como en la actuación. El cantante, abiertamente homosexual, es un modelo a seguir para millones de adolescentes y su presencia en este proyecto es importante para darle una visibilidad aún mayor entre los jóvenes.

La película, que se estrenará este próximo noviembre, es una firme contendiente a todos los premios del año, y es reconfortante ver a dos actores de la talla de Nicole Kidman y Russell Crowe comprometidos con un proyecto tan polémico y tan necesario para poner el debate de una vez por todas sobre la mesa.

Chequen el trailer: