stephen port

A mediados de 2014, con tres semanas de diferencia, los cuerpos de dos hombres jóvenes fueron encontrados en el mismo cementerio de una iglesia, en el este de Londres, por la misma mujer que sacaba su perro a caminar.

Ambos hombres eran de la misma apariencia física. Ambos en sus años 20. Ambos colocados en la misma posición en el cementerio.

Ambos eran gays y los dos habían muerto de una sobredosis de drogas. Ninguno era de Barking, el suburbio en el este de Londres donde fueron encontrados.

Pero la policía consideró que las muertes de Gabriel Kovari y Daniel Whitworth no eran sospechosas.

Esa fue la misma conclusión a la que llegaron cuando Jack Taylor, otro joven gay, fue encontrado muerto en circunstancias similares, un año después, en el mismo camposanto, en la misma iglesia.

Tras la insistencia de familiares y amigos, la policía finalmente hizo la conexión con otro caso anterior; el de Anthony Walgate, cuyo cuerpo había sido hallado a unos 500 metros de la iglesia, frente al apartamento de un tal Stephen Port.

Stephen Port resultó ser el asesino de los cuatro hombres, pero había logrado burlar a las autoridades con una serie de mentiras y cortinas de humo que, no obstante lo elaboradas, con un poco de diligencia y perspicacia policial hubiera sido fácil descubrir.

En noviembre de 20126, Port fue sentenciado a cadena perpetua pero queda la duda de cómo la policía no siguió a conciencia todas las pistas y evidencia a su disposición que hubieran podido evitar la muerte de por lo menos una de las víctimas.

Una comisión independiente realiza su propia investigación sobre la metodología y acciones que tomó la policía con respecto al caso.

Aquí les dejo un video de 6 minutos que detalla a la perfección el caso de este asesino serial. ¡Tengan mucho cuidado con esta red manas!