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#JusticiaParaSamuel

Samuel Luiz Muñiz, de 24 años, lo mataron de una brutal paliza sobre las tres de la madrugada del viernes al sábado junto al paseo marítimo de A Coruña en España. Un grupo de jóvenes le propinó patadas y puñetazos y, cuando ya estaba herido de gravedad, lo dejaron tirado en plena calle y abandonaron el lugar. A pesar de que los servicios sanitarios intentaron reanimarlo durante dos horas, no lograron salvarle la vida y acabó falleciendo en el hospital.

Hacia las 22.00 horas, salió la información en Efe de que 13 personas habían sido detenidas por su presunta relación directa o indirecta con la muerte de este joven, que era vecino de Culleredo y que trabajaba como auxiliar de enfermería en la Fundación Padre Rubinos. Sin embargo, fuentes cercanas al caso con las que habló este periódico desmintieron esa información y explicaron que no se habían producido todavía detenciones.

La línea de investigación de la Policía, según Efe, se centra en una discusión que se originó por el uso de un teléfono móvil.

La muerte de Samuel se ha viralizado e incluso artistas, políticos y ministras opinan sobre lo ocurrido, pero lo cierto es que sobre este caso hay pocos datos oficiales y muchas incógnitas. El motivo de que despierte tanto interés es que desde pocas horas después de la paliza mortal personas que se identifican como sus amigos o allegados publican en redes sociales que la suya fue una agresión homófoba y la población pide que esta discriminación no quede impune. Sin embargo, hasta el momento, no existe ninguna confirmación oficial al respecto.

El Juzgado de Instrucción número 8 de A Coruña ha decretado el secreto de las actuaciones y la Policía Nacional se ha centrado en las investigaciones destinadas a localizar a los agresores, que huyeron del lugar sin que les pudiesen identificar. A partir de grabaciones de cámaras de seguridad, del relato de los testigos y del registro obligatorio de clientes de los locales de hostelería de la zona, han intentado dar con ellos y arrojar algo de luz sobre lo ocurrido.

Medios de comunicación gallegos informaban por la tarde de que había identificadas varias personas en relación con su muerte, siete según La Voz de Galicia. Pocas horas más tarde se supo de sus detenciones, que se preveían como “cuestión de horas o días”. Saber el nombre de los presuntos autores de la brutal agresión no ha sido una labor complicada ya que, según este diario, minutos antes habían dejado el número de su DNI para poder acceder a una discoteca cercana y las cámaras de varios establecimientos de la avenida Buenos Aires grabaron la agresión. Una de las chicas que acompañaban a la víctima identificó en comisaría, cuando le mostraron uno de los vídeos, a la persona que dio el primer golpe.

De momento, la versión que ha trascendido es que la agresión podría tener relación con el uso del teléfono móvil, pues desde el grupo de Samuel -él o una amiga que lo acompañaba- supuestamente enfocaron con una cámara a otro grupo de jóvenes y estos le increparon a él y le dieron una paliza. Se piensa que a lo mejor una videollamada causó confusión a los agresores, que pensaban que les enfocaba a ellos.

 

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Sin embargo, personas que se identifican como amigos del fallecido relatan en redes sociales que Samuel era homosexual y que, mientras le atacaban, gritaron “maricón”. No dudan de que lo ocurrido tiene tintes homófobos. Oficialmente, fuentes consultadas por este periódico aseguran que, de momento, no consta que sea así.

Entre las publicaciones en redes sociales hay una de una chica que se identifica como su hermana, si bien su apellido no coincide con el del fallecido. Esta chica publica: “Imaginaos que te suena el móvil de madrugada y te dicen que a tu hermano le metieron una paliza POR SER GAY. Imaginaos 3 horas intentando reanimarlo sin resultado. Samuel no murió, LO ASESINARON a grito de maricón #justiciaparasamuel. A por ellos”.

EL PADRE HABLA DE UNA CONFUSIÓN

Frente a esta publicación, el padre del chico, Maxsoud Luiz, realizó unas declaraciones a La Voz de Galicia en las que no hace ninguna referencia a esa naturaleza homófoba. Sí habla de la brutalidad de la muerte de su hijo y de que lo único que hizo fue intentar mediar en una discusión. Atribuye el ataque a una “confusión” y asegura que su hijo “no ha hecho absolutamente nada” para que lo mataran. Tan sólo pide que detengan a los culpables.

Entre el sinfín de publicaciones en redes sociales figuran muchas de personas que piden a posibles testigos que aporten datos que ayuden a localizar a los agresores de Samuel, del que destacan que era auxiliar de enfermería en el geriátrico Padre Rubinos y no tenía problemas con nadie.

MANIFESTACIONES CONTRA LA HOMOFOBIA

La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales, Ione Bellarra; o la ministra de Igualdad, Irene Montero, son algunas de las personas más representativas de la vida política que durante el fin de semana publicaron en sus redes sociales sobre este tema, pero no faltaron cantantes como Alejandro Sanz e Ismael Serrano y múltiples asociaciones en defensa de los derechos LGBTTTIQ+.

La asociación pola Liberdade Afectiva e Sexual da A Coruña fue una de ellas, la primera en promover para el lunes una concentración. Tras ella, llegaron muchas más convocatorias el mismo día y hora en todas la ciudades gallegas, con los lemas “Basta ya de LGBTFOBIA” y la viralizada “JusticiaparaSamuel”.